En un año electoral, la mejor estrategia no es la inacción, sino el equilibrio: mantener liquidez para emergencias, diversificar entre instrumentos y monedas, priorizar productos que superen la inflación y ajustar plazos según el calendario electoral.
Lima, 14 de Abril del 2026.- En un año electoral, muchas familias buscan mayor estabilidad en sus finanzas. Lejos de ser un periodo para paralizar decisiones, puede convertirse en una oportunidad para ordenar el ahorro, fortalecer el fondo de emergencia y aprovechar instrumentos financieros que combinen seguridad y rentabilidad, señaló Alfredo Marín, gerente de Pasivos de BanBif.
Cuando existe mayor incertidumbre política, es natural que las personas prioricen liquidez y protección del capital. En ese contexto, los productos bancarios de bajo riesgo y rápida disponibilidad suelen ser los más recomendados.
En este sentido, el directivo indicó que los productos bancarios más utilizados por los ahorristas suelen inclinarse por instrumentos de bajo riesgo y alta disponibilidad, entre los que destacan:
1.- Cuentas de ahorro, por su alta liquidez y bajo riesgo.
2.- Depósitos a plazo, que ofrecen mejores tasas y seguridad.
3.- Fondos mutuos conservadores, para quienes pueden asumir un riesgo moderado.
4.- CTS, que se mantiene como ahorro a largo plazo.
Una estrategia práctica consiste en mantener el fondo de emergencia en una cuenta de ahorro de libre disponibilidad y colocar el excedente en depósitos a plazo de corto o mediano plazo (90 a 180 días), lo que permite mejorar el rendimiento sin perder estabilidad.
La inflación también influye en las decisiones financieras. Según el Banco Central de Reserva del Perú, en enero de 2026 la inflación fue de 1.70%, con una expectativa a 12 meses de 2.13%. En este escenario, es recomendable buscar instrumentos que generen rendimientos superiores a la inflación y diversificar entre soles y dólares.
Destinar una parte del ahorro a moneda extranjera puede ayudar a equilibrar la cartera ante eventuales fluctuaciones cambiarias, manteniendo siempre una proporción acorde al perfil de cada persona.
“La experiencia electoral de 2021 mostró que, ante mayor incertidumbre, las familias priorizan liquidez. Ese año se registró una salida de más de US$ 17 mil millones del sistema, casi la mitad concentrada entre la primera y segunda vuelta”, recordó
Sin embargo, la clave no es retirar recursos, sino organizarlos estratégicamente. A diciembre de 2025, el 71% de los ahorros de personas naturales se mantenía en cuentas transaccionales, reflejando la preferencia por instrumentos de fácil acceso.
En periodos de volatilidad, el depósito a plazo se posiciona como una herramienta ideal para quienes buscan: Preservar capital, obtener ingresos pasivos fijos y predecibles y definir el plazo según sus necesidades (30, 60, 90 o 180 días).
Su principal ventaja es que no presenta volatilidad: el retorno está pactado desde el inicio. Además, permite elegir vencimientos cercanos a hitos electorales, brindando flexibilidad para reevaluar decisiones posteriormente.
Recomendó que para tomar decisiones informadas, conviene seguir indicadores como: evolución del tipo de cambio, expectativas de inflación, tasas de referencia del Banco Central de Reserva del Perú y de la Reserva Federal y estabilidad fiscal y desempeño empresarial. Estos factores influyen directamente en los rendimientos y permiten ajustar la estrategia de ahorro con anticipación.
En un año electoral, la mejor estrategia no es la inacción, sino el equilibrio: mantener liquidez para emergencias, diversificar entre instrumentos y monedas, priorizar productos que superen la inflación y ajustar plazos según el calendario electoral.
Con una planificación adecuada, las familias pueden proteger su capital, generar rendimientos y mantener estabilidad financiera, incluso en escenarios de mayor incertidumbre.