LIMA, 05 de Marzo de 2026.- La campaña de verano y el inicio de clases marcan uno de los primeros picos de consumo del año en el país. Según proyecciones del Gremio de la Pequeña Empresa de la Cámara de Comercio de Lima (CCL), las ventas durante este periodo crecerían entre 5 % y 10 % respecto a 2025, generando ingresos estimados entre S/ 900 millones y S/ 1 300 millones para el sector comercial. Estas cifras reflejan la importancia de esta temporada para muchas pymes, ya que puede concentrar entre 25 % y 40 % de sus ventas del primer trimestre, impactando de forma directa en su liquidez y capacidad de reinversión tras la campaña.
Un flujo de caja desordenado puede limitar la capacidad de responder a nuevas oportunidades, cumplir obligaciones o sostener la operación diaria justo cuando el negocio necesita estabilizarse. Por eso, Martín Santa María, gerente general de Liquidez Capital Perú, considera necesario que contar con una estrategia de recuperación financiera posterior para convertir el esfuerzo comercial en estabilidad y continuidad operativa.
¿Qué hacer con las facturas pendientes de cobro?
Muchas empresas cierran un periodo de alta demanda con un volumen relevante de ventas a crédito aún por cobrar. Aunque estas facturas representan ingresos ya generados, no siempre se traducen en efectivo inmediato, lo que puede dificultar el cumplimiento de obligaciones, la reposición de inventario o la continuidad operativa.
En estos casos, el factoring es una herramienta que permite convertir esas cuentas por cobrar en capital disponible, reduciendo el desfase entre la emisión de la factura y la recepción del pago. Al adelantar el cobro, las empresas pueden cubrir compromisos financieros, fortalecer su flujo de caja y asegurar capital de trabajo sin recurrir a nuevos créditos tradicionales.