Lima, 27 de Febrero del 2026.- En Casa Khuyana tenemos el orgullo de haber construido el primer Hospice Pediátrico de Perú y el tercero de América Latina. Es un sitio y un modelo de atención único en el país, con la misión de brindar cuidados paliativos pediátricos y acompañamiento a niños en proceso final de vida y a sus familias, de forma gratuita gracias a las donaciones y al financiamiento de personas y empresas que creen en esta misión. Estamos trabajando para que esa comunidad crezca y así poder poner en funcionamiento, muy pronto, este espacio único.
El término hospice, de origen anglosajón, describe un modelo de atención en salud especializado en cuidados paliativos, centrado en el alivio del dolor y en el acompañamiento integral de personas con enfermedades avanzadas o en proceso final de vida. Ese es el cuidado que queremos ofrecer a los niños y sus familias cada día. Como no tiene una traducción literal al castellano, entendemos que una forma cercana de explicar qué somos es decir que Casa Khuyana es un hogar de cuidados paliativos pediátricos, un lugar donde el cuidado es médico, emocional y humano.
Es un espacio donde el conocimiento médico se une con el acompañamiento emocional, social y espiritual, para cuidar al niño y a su familia como un todo. En Casa Khuyana, los equipos multidisciplinarios trabajan para aliviar síntomas físicos complejos y, al mismo tiempo, ofrecer contención, orientación y presencia constante, acompañando a las familias con sensibilidad, respeto y humanidad en uno de los momentos más vulnerables de sus vidas.
En América Latina, este modelo ha comenzado a consolidarse como una respuesta necesaria frente a una deuda histórica con las infancias. En Perú, durante muchos años, los niños con enfermedades que amenazan la vida han atravesado sus procesos en hospitales que no siempre han contado con las condiciones adecuadas para el acompañamiento prolongado ni la presencia familiar. Por eso hemos construido nuestro hogar en el Valle Sagrado de los Incas, para ofrecer un entorno que pone en el centro el cuidado digno, el alivio del sufrimiento y el respeto por cada historia de vida.
Desde nuestros inicios, hemos comprendido que construir un hospice pediátrico también implica construir una manera diferente de entender el cuidado en nuestro país. Trabajamos desde hace cinco años en la construcción pensada de cada espacio, el desarrollo de nuestro modelo, la formación de nuestro equipo y en la planificación de cada detalle para que nuestra atención responda a estándares clínicos, humanos y éticos.
Casa Khuyana ha nacido desde una convicción clara: los cuidados paliativos pediátricos han sido, son y deben seguir siendo parte esencial del derecho a la salud. Nombrarnos como hospice ha sido una forma de afirmar ese derecho y de visibilizar un modelo que ya ha transformado la atención en muchos países del mundo. Porque cuando las palabras reflejan con precisión lo que hacemos, también ayudan a abrir caminos y a alcanzar a los niños que nos necesitan.