Lima, 09 de Enero del 2026.- En mercados como Miami y el sur de Florida, los compradores latinoamericanos concentran el 86 % de la demanda extranjera de vivienda nueva[1]. Este peso regional refleja cómo América Latina se ha consolidado como un actor clave en el mercado inmobiliario estadounidense y explica por qué cada vez más peruanos miran este destino como una vía concreta para invertir en dólares, diversificar su riesgo y acceder a un mercado con reglas claras y alta liquidez.
En ese contexto, PFS Realty Group, grupo inmobiliario especializado en acompañar a inversionistas extranjeros en el mercado estadounidense, identifica cinco claves que elevan la probabilidad de aprobación hipotecaria para compradores no residentes que deciden apostar por invertir en Miami y el sur de Florida:
Para no residentes, el sistema suele exigir un pago inicial relevante, normalmente entre 25 % y 40 %, según perfil, banco y tipo de propiedad. A esto se suman costos de cierre, seguros y gastos recurrentes. Definir el presupuesto completo desde el inicio evita fricciones y operaciones que se caen a mitad de camino.
Para el banco, evaluar a un comprador extranjero se resume en dos ejes: identidad y capacidad financiera. Lo que marca la diferencia es un expediente ordenado que reúna pasaporte vigente, sustento de ingresos, referencias bancarias o crediticias del país de origen y evidencia clara de los fondos para el enganche y el cierre. Cuando esta información está bien presentada, la evaluación se acelera y el perfil del comprador gana solidez frente al banco y frente al vendedor.
La preaprobación marca el punto de partida real de una compra financiada en Estados Unidos. Permite definir el rango de inversión y estructurar la operación desde el inicio.
“Para el inversionista peruano, el principal error no es el acceso al crédito, sino empezar la búsqueda sin una estructura financiera previa. Con la preaprobación resuelta, el proceso continúa con la solicitud formal, la tasación del inmueble y el cierre, etapas que hoy incluso pueden completarse de forma remota”, señaló Gustavo Gálvez, CEO de PFS Realty Group.
El financiamiento debe alinearse con la estrategia del inversionista. Una tasa fija suele ser más adecuada si se busca estabilidad y largo plazo, mientras que una tasa ajustable puede tener más sentido cuando el plan es mantener la propiedad por pocos años. También es clave validar que el crédito sea compatible con el uso del activo, renta tradicional o corta estancia, porque eso impacta directamente en la rentabilidad.
Comprar bien no es solo pagar un buen precio. En condominios, la cuota de mantenimiento puede cambiar el flujo mensual. A esto se suman seguros, impuestos prediales y gastos de administración. Revisar estos costos y las reglas del edificio antes de cerrar es lo que evita que una buena compra se convierta en un activo poco rentable.
En un escenario donde cada vez más peruanos evalúan el mercado inmobiliario estadounidense como parte de su estrategia patrimonial, entender cómo funciona el acceso al crédito, qué evalúan los bancos y cómo se estructura una operación desde el inicio se vuelve un factor decisivo. Más allá del atractivo del destino, la diferencia entre una compra exitosa y una operación fallida sigue estando en la planificación financiera, la claridad del objetivo de inversión y el acompañamiento especializado a lo largo de todo el proceso.
Con más de 23 años de trayectoria, PFS Realty Group es un holding inmobiliario especializado en inversión internacional en Miami y el sur de Florida. Su enfoque integral abarca la selección de propiedades, acceso a financiamiento, gestión de inmuebles y asesoría en temas fiscales y legales. El grupo integra administración de inmuebles con Avanti Management; alquileres vacacionales mediante Avanti Stay; seguros patrimoniales con Mobile Assurance; y financiamiento hipotecario para extranjeros a través de Avanti Lending.
[1] Información de Miami Realtors. Consulte aquí