Lima, 09 de Enero del 2026.-Según el último informe de la revista Forbes, la economía peruana mostraría un desempeño positivo en 2026, creciendo entre un 2.6% y un 3.6%. El informe recoge estimaciones de entidades financieras, organismos multilaterales y el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), que coinciden en señalar como principales motores la reactivación de la inversión, la mejora del consumo privado y un escenario de estabilidad macroeconómica.
“Si el país logra sostener la estabilidad y reactivar la confianza empresarial, hasta un 70% del crecimiento proyectado podría provenir del consumo y la inversión privada, que ya muestran señales de recuperación frente a años anteriores”, afirmó Frescia Vizcarreta, directora de la Facultad de Negocios de Zegel.
Entre las proyecciones recopiladas por Forbes, Scotiabank Perú prevé que el producto bruto interno (PBI) crezca alrededor de 3.2% en 2026. Esta estimación se apoya en la recuperación del consumo de los hogares, así como en el buen desempeño de sectores como comercio, construcción y servicios, en un contexto de inflación controlada y mercado laboral estable.
En tanto, el BBVA proyecta una expansión cercana al 3.1%, sustentada principalmente en las actividades no primarias y la fortaleza de la demanda interna. El banco también anticipa un tipo de cambio relativamente estable, en un rango aproximado de 3.35 a 3.45, siempre que el escenario político no registre sobresaltos significativos.
El Área de Estudios Económicos del BCP calcula que el crecimiento económico se ubicaría entre 3.2% y 3.5%, con la posibilidad de alcanzar incluso el 4% si los precios internacionales de las materias primas se mantienen elevados y el proceso electoral no genera incertidumbre adicional.
“Los sectores vinculados a exportaciones y minería podrían explicar más del 40% del impulso económico, siempre que los precios del cobre y otros minerales se mantengan en niveles favorables”, indicó Vizcarreta.
Por su parte, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) estima un avance de 2.8% para el próximo año, considerando los riesgos externos y factores internos de incertidumbre. No obstante, reconoce que la inflación baja, los proyectos de infraestructura y el contexto favorable de los metales contribuirían a sostener el consumo y la inversión.
“En conjunto, estas cifras muestran que más del 60% de los escenarios apunta a un crecimiento superior al 3%, lo que refleja un panorama moderadamente optimista para el 2026”, concluyó Frescia Vizcarreta.
Finalmente, otras proyecciones sitúan el crecimiento en 3.3% según el Banco Central de Reserva del Perú (BCRP), 2.7% de acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y 2.5% según el Banco Mundial. A su vez, el MEF mantiene una previsión de 3.2%, apoyada en el dinamismo del gasto privado, el aumento de las exportaciones y una reducción gradual del déficit fiscal.