Las autoridades desde Texas hasta Carolina del Norte y Nueva York instalaron a los residentes a quedarse en casa debido a las condiciones peligrosas.
Vórtice polar
La tormenta se desplaza desde el domingo hacia el noreste del país, con intensas nevadas sobre ciudades densamente pobladas como Filadelfia, Nueva York y Boston.
«Seguiremos monitoreando y manteniendo el contacto con todos los estados en la trayectoria de esta tormenta. ¡Manténganse a salvo y manténganse abrigados!», instó el presidente Donald Trumo en un mensaje en su plataforma Truth Social.
Los grandes aeropuertos de Washington, Filadelfia y Nueva York se encontraban prácticamente paralizados. Al menos 19.000 vuelos han sido anulados desde el sábado y otras millas han sufrido retrasos, según el sitio FlightAware.
La agencia aeronáutica informó que un pequeño avión con ocho personas a bordo se estrelló el domingo por la noche al despegar del aeropuerto de Maine (noreste), sin precisar si las condiciones meteorológicas estaban vinculadas al accidente.
Trump, un escéptico del cambio climático, aprovechó la tormenta para hacer un comentario en este sentido: «Por favor: ¿Qué le pasó el calentamiento global?», escribió en Truth Social.
Cambio climático
La tormenta está relacionada con una deformación del vórtice polar, una masa de aire que usualmente circula por arriba del polo norte, pero que se desplazó hacia el sur.
Los científicos consideran que el aumento de las perturbaciones en el vórtice polar podría estar relacionado con el cambio climático, aunque la variación natural podría jugar un papel.
Las autoridades han advertido que el frío potencialmente mortal podría persistir aún una semana después de la tormenta en las Grandes Llanuras del Norte y otras zonas del centro de Estados Unidos, donde la sensación térmica podría llegar a -45°C.
Tales temperaturas pueden provocar el congelamiento en pocos minutos.