Lima, 15 de Enero del 2026.- El 86% de adultos peruanos consume menos de la mitad de frutas y verduras que debería, reveló recientemente una investigación publicada en PLOS Global Public Health. “En un país con tanta diversidad agrícola como el nuestro, resulta contradictorio que la mayoría de adultos no alcance un consumo adecuado de frutas y verduras. Promover una alimentación equilibrada debe ser una prioridad de salud pública”, señaló Pierina Arbulú, nutricionista para Estar Bien de RIMAC.
El estudio menciona que el consumo promedio diario alcanza apenas al equivalente de dos porciones, cuando la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda un mínimo de 400 gramos al día. Esta brecha alimentaria, explica la especialista de Estar Bien, tiene consecuencias directas en la salud, ya que una dieta pobre en frutas y verduras puede aumentar el riesgo de padecer hipertensión, obesidad y diabetes.
Ante este panorama, comprender cómo se clasifican los alimentos según su grado de procesamiento es esencial para adoptar decisiones más saludables. Los alimentos que consumimos a diario no solo nos aportan energía, sino que también estimulan nuestros sentidos: color, sabor, olor y textura.
El primer paso: conocer los tres grupos principales de alimentos:
Sin embargo, no todos los productos atractivos son necesariamente nutritivos. Por ello, RIMAC recuerda la importancia de reconocer los tres grupos principales de alimentos:
Lograr ese equilibrio implica aplicar reglas prácticas como el principio 80/20, optar por alimentos naturales el 80% del tiempo y reservar un 20% para aquellos de consumo ocasional. ‘’No se trata de eliminar completamente los productos procesados, sino de reconocer su lugar dentro de una dieta variada y consciente. Alimentarse bien no significa prohibirse, sino elegir con equilibrio y conciencia”, agregó Pierina Arbulú, nutricionista para Estar Bien de RIMAC.
Bienestar en comunidad:
Para quienes buscan dar ese primer paso hacia una alimentación más equilibrada, la plataforma Estar Bien de RIMAC ofrece guías, talleres, clases en vivo y una comunidad activa, además de recomendaciones prácticas para identificar los tipos de alimentos, mejorar los hábitos diarios y construir una relación más saludable con la comida.