Lima, 13 de Enero del 2026.-El verano no solo marca el inicio de las vacaciones escolares y los viajes familiares, también abre una ventana estratégica para quienes buscan emprender y obtener ingresos adicionales. La mayor disponibilidad de tiempo y el aumento del consumo estacional convierten a estos meses en un escenario propicio para iniciar negocios flexibles y de rápida ejecución.
“Durante la temporada de verano, el gasto en consumo puede incrementarse entre un 20% y 30%, lo que crea condiciones favorables para emprendimientos temporales con baja inversión inicial”, explica Frescia Vizcarreta, directora de la Facultad de Negocios de Zegel.
Emprender en esta época resulta atractivo tanto para estudiantes como para personas con tiempo libre, ya que existen modelos de negocio que se adaptan a horarios variables y no requieren grandes montos de capital. De acuerdo con datos del sector turístico, durante el periodo vacacional se espera una derrama económica superior a los 818 mil millones de pesos, impulsada principalmente por viajes, consumo y servicios.
El verano suele estar asociado a cambios en los hábitos de consumo: renovación de vestuario, mayor preocupación por el bienestar y búsqueda de experiencias nuevas. Estas tendencias abren oportunidades claras para emprender.
La comercialización de ropa ligera, calzado abierto y accesorios para el calor es una alternativa con alta demanda. El comercio electrónico de moda se mantiene como una de las categorías preferidas por los consumidores, según reportes del sector digital. A ello se suman los artículos de cuidado personal como bloqueadores solares y cremas hidratantes, cuyo consumo se incrementa durante los meses más calurosos.
“Aproximadamente el 60% de los consumidores prioriza la compra de productos vinculados al cuidado personal y la moda en temporadas específicas como el verano”, señaló Vizcarreta.
Viajar implica resolver el cuidado de los animales de compañía. En países como México, cerca del 70% de los hogares cuenta con al menos una mascota, lo que genera una alta demanda de servicios temporales de hospedaje y cuidado. Para quienes disfrutan del trato con animales y disponen de espacio adecuado, esta opción representa una alternativa rentable.
El calor incrementa el consumo de helados, bebidas frías y postres; sin embargo, existe una creciente preferencia por opciones saludables. Productos artesanales elaborados con frutas naturales, aguas frescas o nieves sin conservantes responden a una demanda cada vez más consciente.
Los cursos vacacionales continúan siendo una alternativa atractiva tanto para niños como para adultos. Idiomas, música, manualidades o habilidades digitales pueden enseñarse de manera presencial o virtual, reduciendo costos operativos. La educación en línea permite llegar a más personas sin necesidad de alquilar espacios físicos.
El tiempo libre del verano también es aprovechado por quienes buscan desarrollar nuevas habilidades o fortalecer su perfil profesional. Ofrecer consultorías, mentorías o paquetes especiales en áreas como negocios, tecnología o desarrollo personal puede generar ingresos adicionales.
“Las nuevas generaciones destinan al menos un 40% de su tiempo semanal de aprendizaje a mejorar habilidades profesionales, especialmente cuando cuentan con mayor flexibilidad horaria, como ocurre en verano”, aseguró Vizcarreta.
Con planificación y una propuesta alineada a las necesidades estacionales, el verano puede convertirse en el punto de partida ideal para emprender y generar ingresos de forma sostenible.