Lima, 08 de Diciembre del 2025.-Cargar un iPhone con un cargador diseñado para un dispositivo Android es técnicamente posible, pero solo debería hacerse en situaciones específicas. Aunque el equipo iniciará la carga, el uso recurrente de accesorios no certificados puede comprometer la seguridad y el rendimiento del teléfono.
“El 32% de fallas en puertos de carga proviene del uso prolongado de cargadores no originales o de baja certificación. Esto demuestra que un mal accesorio puede generar daños acumulativos que el usuario no percibe de inmediato”, indica Patricia Paulet, subdirectora de las facultades de Ingeniería y Tecnología de IDAT.
Uno de los principales riesgos es que muchos cargadores universales no regulan el voltaje de manera correcta, lo que genera una corriente inestable. Esta fluctuación afecta componentes sensibles como el táctil, que con el tiempo puede ser un problema responder de forma errática. Los cables no certificados también pueden inducir al iPhone a iniciar la carga sin controlar correctamente la energía, acelerando el desgaste de la batería e incluso provocando sobrecalentamientos en el chip principal.
Además, cuando el dispositivo se expone de manera continua a energía mal regulada, se incrementa la probabilidad de daños irreversibles en la placa lógica. En casos extremos, estos fallos pueden generar cortocircuitos peligrosos.
Los cargadores originales de Apple están diseñados específicamente para cumplir con los requerimientos eléctricos del iPhone. Esto garantiza un voltaje estable y una carga más segura, además de integrar sistemas de protección que detienen la energía automáticamente al llegar al 100%, evitando picos innecesarios. Los cables certificados, por su parte, aseguran compatibilidad total con los chips del teléfono, protegiendo el conector y preservando la vida útil del equipo.
Por otro lado, uno de los factores más dañinos para la batería es no mantener el sistema operativo actualizado. Las nuevas versiones de iOS suelen incluir mejoras importantes en la gestión energética, por lo que postergar las actualizaciones aumenta el consumo y acelera el desgaste.
El uso constante de cargadores no originales es uno de los hábitos más perjudiciales, pues expone al teléfono a variaciones de voltaje que pueden causar desde recalentamientos hasta daños internos severos. También es dañino dejar el dispositivo conectado toda la noche, mantener el brillo al máximo, utilizar aplicaciones de alta demanda durante largos periodos y exponer el equipo a temperaturas extremas.
“El 45% del deterioro prematuro de baterías está relacionado con malos hábitos de carga, incluyendo el uso de accesorios no certificados o dejar el equipo conectado por más de ocho horas continuas”, añade Paulet.
Cómo actualizar un iPhone
Para actualizar el dispositivo, basta con conectarlo a WiFi, ingresar a Ajustes > General > Actualización de software, y descargar la versión disponible. Esta práctica optimiza el rendimiento y ayuda a prolongar la vida de la batería.