La nueva película del director Rodolfo Arrascue se estrena en Perú este noviembre, tras su premiado paso por festivales internacionales. Rodado a lo largo de la Amazonía peruana, el filme invita a un viaje sensorial y espiritual hacia la memoria de los curanderos amazónicos y el poder sagrado del bosque.
Lima, 11 de Noviembre del 2025.- Luego de obtener el Premio a Mejor Película Latinoamericana en el Festival Internacional de Cine de Viña del Mar 2024, la película “Ino Moxo: el sueño del brujo”, dirigida por Rodolfo Arrascue, llega por fin al público peruano. El largometraje se estrenará en Cusco, Ombligo del Mundo, un símbolo de encuentro y apertura para el cine nacional. Las funciones se realizarán los días 14, 15 y 16 de noviembre, y en Lima del 19 al 23 de noviembre.
Antes de su estreno nacional, Arrascue acaba de obtener varios reconocimientos en el Salón de Productores SAPCINE del Festival Internacional de Cine de Cali (FICCA 2025) por su nuevo proyecto cinematográfico ambientado también en la Amazonía peruana. Este reciente logro confirma la proyección internacional de su obra y el interés que despierta su mirada sobre la selva como territorio espiritual y cinematográfico.
Inspirada en la figura mítica del curandero Ino Moxo, don Manuel Córdova Ríos (considerado gran guardián del bosque y símbolo de la sabiduría ancestral de los pueblos originarios amazónicos), la película es protagonizada por el actor peruano Claudio Calmet y mezcla el formato documental con una narrativa poética para explorar la relación entre el ser humano, la naturaleza y los saberes que están desapareciendo.
Con un tono de docuficción que combina misterio y suspenso, la historia sigue a Javier, un hombre atormentado por sus sueños y por la muerte, que viaja al corazón de la selva amazónica en busca de Ino Moxo para que lo cure de su mal. En el trayecto, se revelan los conocimientos ancestrales de las culturas amazónicas a través de las historias vivas de los últimos grandes curanderos de la selva. Entre los símbolos que atraviesan la narración, destaca la presencia de una pantera negra real, que fue filmada en plena selva sin recurrir a efectos especiales y que encarna al espíritu que guía y desafía al protagonista.
“Esta película busca rescatar los conocimientos ancestrales de los curanderos y del bosque amazónico desde su espiritualidad. Es un viaje hacia lo profundo de la selva peruana, una invitación a cuidar al ser más importante de todos: el bosque amazónico”, explica Rodolfo Arrascue, cineasta amazónico, quien fue parte del Grupo Chaski y fundador de Casa Luz Films.
Concebida y filmada durante más de una década en territorios como Yurimaguas, Tarapoto, Rioja, Iquitos, Pucallpa y Madre de Dios, la historia de la película se construye a partir de un diálogo respetuoso con comunidades matsiguengas, shipibo-konibo, kichwas y kukamas-kukamirias, que permite revelar los rituales que aún mantienen viva su conexión espiritual con la selva.
La película es una coproducción entre Casa Luz Films (Perú) y Blond Indian (Colombia), estudio liderado por Carlos García, reconocido diseñador sonoro de filmes como El abrazo de la serpiente y Pájaros de verano. El diseño sonoro, junto con los ícaros y cantos ceremoniales grabados en vivo, convierten la experiencia en una inmersión sensorial. La música original estuvo a cargo de Jaime Chirif, nieto del antropólogo Alberto Chirif, quien compuso un soundtrack inspirado en los sonidos del bosque.
“El cine puede y debe generar memoria. En la Amazonía casi no hay escritos; es una cultura oral y visual. Esta película es parte de ese esfuerzo por registrar y preservar un legado”, añade Arrascue. Para el director, además, la selva amazónica representa no solo la memoria espiritual del Perú, sino también la reserva moral y natural del ser humano para el momento histórico crítico que estamos viviendo.
