Lima, 30 de Octubre del 2025.-El fenómeno global de KPop Demon Hunters, la película que supera los 236 millones de visualizaciones en Netflix, está generando un efecto económico inesperado en el Perú. En Lima, el emporio textil de Gamarra ha reportado un incremento notable en las ventas de disfraces inspirados en la cinta, cuyos precios oscilan entre S/ 65 y S/ 120 por atuendo completo.
“En los últimos meses hemos observado que el 45% de los consumidores está dispuesto a gastar más en disfraces o accesorios temáticos, influenciados por tendencias del entretenimiento global como Demon Hunters”, señaló Milagros Torres, subdirectora académica de la Facultad de Negocios de Zegel.
Del cine a la informalidad
El entusiasmo por Halloween y las producciones cinematográficas ha impulsado especialmente al comercio informal. Se estima que cerca del 50% de las ventas en Gamarra proviene de negocios no formalizados, lo que limita la recaudación tributaria y la trazabilidad del movimiento económico. En muchos casos, los vendedores reportan un incremento de hasta 30% en sus ingresos durante las semanas previas a la festividad.
“Este tipo de fenómenos culturales mueven el consumo emocional y aceleran las compras impulsivas, sobre todo en jóvenes entre 18 y 29 años, un público que concentra el 60% del gasto en entretenimiento y moda temática”, añadió Torres.
Desde la perspectiva económica, el auge de Demon Hunters muestra tres impactos principales:
Demon Hunters ha trascendido su éxito como película para convertirse en un motor temporal de dinamismo comercial, demostrando cómo la cultura pop puede influir directamente en el comportamiento del consumidor y en la economía festiva del país.