Bogotá, 23 de Setiembre del 2025.– El oro alcanzó un nuevo récord al cotizarse en US$3.791,10 la onza, su tercer día consecutivo de máximos históricos. El impulso proviene de la estrategia de China, que busca convertirse en custodio de reservas soberanas extranjeras a través de la Bolsa de Oro de Shanghái, reforzando su rol en el mercado mundial de lingotes. Esta decisión podría flexibilizar importaciones y ampliar el papel del oro en los servicios financieros globales.
Los inversionistas se mantienen atentos al discurso del presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, que definirá la trayectoria de las tasas de interés en Estados Unidos. Tras el reciente recorte de 25 puntos básicos, las entradas a fondos cotizados (ETF) se aceleraron al ritmo más rápido en tres años, consolidando la fuerza alcista. Analistas de BMO Capital Markets señalaron que “con un ciclo de recorte de tasas firmemente sobre la mesa, pensamos que la recompensa del riesgo sigue siendo positiva para los precios hasta el cuarto trimestre”.
El Banco Popular de China ha intensificado la compra de lingotes, en un contexto en el que el país es el mayor productor y consumidor de oro del mundo. Esta estrategia se suma a la demanda de activos refugio en medio de tensiones geopolíticas, fortaleciendo las proyecciones positivas para el metal precioso.
El oro y la plata han liderado el desempeño de materias primas este año, beneficiados por la relajación monetaria de la Fed, el fortalecimiento de reservas de bancos centrales y la incertidumbre internacional. Además, otros metales como el platino y el paladio registraron ganancias superiores al 1,5% en Londres, mientras el oro al contado se mantenía en US$3.783 la onza, consolidando al metal como un refugio esencial en la economía global.