Lima, 22 de Setiembre del 2025.- El mercado de celulares en 2025 sigue siendo uno de los más dinámicos y competitivos de la tecnología de consumo. Las gamas baja, media y alta se han diversificado, y cada una cumple un rol clave para distintos tipos de usuarios. La gama baja ofrece accesibilidad y funciones esenciales, lo que resulta práctico para quienes priorizan comunicación y redes sociales básicas. La gama media, en cambio, se consolida como el espacio de equilibrio, donde los fabricantes incluyen características premium a un costo contenido. La gama alta, finalmente, es donde se despliegan las innovaciones más avanzadas, con hardware y software diseñados para usuarios que exigen lo último en rendimiento.
En el caso de la gama baja, los modelos más populares en Perú incluyen opciones como el Xiaomi Redmi 13C, el Samsung Galaxy A05s y el Motorola Moto E14. Todos ellos destacan por brindar una experiencia básica de Android, cámaras simples y baterías que priorizan la duración antes que la sofisticación. Este segmento sigue siendo relevante, pues muchos usuarios no necesitan un hardware de punta, sino un teléfono confiable y fácil de usar.
Por otro lado, la gama media en 2025 ofrece propuestas mucho más completas, como el Samsung Galaxy A55, el Xiaomi Redmi Note 13 Pro+ y el Motorola Edge 50 Fusion. Estos equipos se caracterizan por pantallas de alta calidad, procesadores de buen rendimiento y sistemas de cámaras versátiles. Es en este rango donde las marcas compiten con más intensidad, ya que concentran una enorme parte del público. Es también aquí donde se producen las mayores mejoras año a año, con avances en carga rápida, conectividad y fotografía nocturna.

En el caso de la gama alta, los nombres más mencionados son el Samsung Galaxy S25 Ultra, el iPhone 16 Pro Max y el Xiaomi 15 Ultra. Estos modelos incorporan procesadores de última generación, pantallas con tasas de refresco altísimas, cámaras con zoom avanzado y sistemas de inteligencia artificial que optimizan el uso diario. Aunque este segmento no es el más accesible, sigue marcando la pauta de hacia dónde va la industria. Curiosamente, algunos usuarios en redes suelen comparar el salto entre gamas de celulares con el paso de las tarjetas gráficas GTX hacia las RTX, porque se percibe una transición tecnológica clara.
La gama baja ha cambiado bastante en los últimos cinco años. Antes se hablaba de celulares limitados que apenas cumplían con lo básico, pero en 2025 encontramos mejoras significativas. Las pantallas ahora suelen ser HD+ con buena reproducción de colores, las baterías promedian los 5000 mAh y el software incluye versiones ligeras de Android que funcionan de manera más fluida que en generaciones pasadas.
Entre los modelos más representativos, destacan el Infinix Smart 8, que incluye diseño moderno y lector de huella lateral, y el Realme C53, que sobresale por su acabado estético y por integrar cámaras dobles que ofrecen resultados aceptables en condiciones de buena luz. La idea de que un celular económico es sinónimo de mal rendimiento ya no aplica de manera tan estricta.
Otro aspecto clave en la gama baja es la durabilidad. Varios modelos incluyen cuerpos resistentes a salpicaduras y protectores de pantalla reforzados de fábrica, lo que responde a la necesidad de usuarios que suelen darle un uso intenso y prolongado al dispositivo.
Sin embargo, la gama baja sigue mostrando limitaciones claras. La memoria RAM rara vez supera los 4 GB y el almacenamiento suele empezar en 64 GB, lo que obliga a un uso medido de aplicaciones y archivos. Además, las cámaras cumplen pero no sorprenden, especialmente en ambientes con poca luz. Aun así, este año se observa un progreso que hace que esta gama siga siendo una opción válida y confiable para gran parte de la población.
La gama media se ha consolidado como el sector más competitivo. En 2025, este segmento ofrece características premium a precios moderados, lo que lo convierte en la elección favorita de millones de usuarios. Aquí se incluyen pantallas AMOLED de 120 Hz, procesadores de ocho núcleos con rendimiento sólido, y cámaras con múltiples sensores que incluyen gran angular y macro. En el Perú, modelos como el Samsung Galaxy A55, el Xiaomi Poco X6 Pro y el Motorola Edge 50 Neo se ubican entre los más buscados.
Una ventaja central de la gama media es la versatilidad de sus cámaras. Muchos equipos incluyen sensores de 50 o 64 megapíxeles con inteligencia artificial, lo que permite obtener resultados fotográficos cercanos a los de la gama alta en condiciones adecuadas. Además, la incorporación de estabilización óptica en algunos modelos hace que los videos sean más fluidos y profesionales, un detalle muy valorado por creadores de contenido en redes sociales.
Otro elemento que distingue a la gama media es la autonomía de batería combinada con carga rápida. Equipos como el Redmi Note 13 Pro+ ofrecen hasta 120W de carga, lo que significa que un usuario puede recuperar buena parte de la batería en pocos minutos. Esto es un cambio radical respecto de lo que ofrecían los modelos de hace apenas tres años, y se ha vuelto casi un estándar.
En cuanto al diseño, los fabricantes no descuidan la estética. La gama media de 2025 integra materiales premium como vidrio y aluminio, pantallas curvas y acabados que recuerdan a los de los teléfonos más caros. Así, un usuario puede acceder a un dispositivo que luce sofisticado sin pagar los costos de la gama alta. Esto convierte a la gama media en un espacio estratégico donde las marcas pelean con fuerza por fidelizar usuarios.
La gama alta es el escaparate donde las marcas despliegan todo su potencial. En 2025, encontramos celulares con pantallas LTPO de hasta 144 Hz, cámaras con sensores de 200 megapíxeles, grabación en 8K y procesadores fabricados en 3 nanómetros. Los modelos emblema como el Samsung Galaxy S25 Ultra, el iPhone 16 Pro Max y el Xiaomi 15 Ultra no solo buscan impresionar, sino también marcar tendencia para el resto de la industria.
Uno de los avances más destacados es la integración de inteligencia artificial avanzada a nivel de sistema operativo. Estos celulares analizan el uso diario y ajustan automáticamente la gestión de batería, memoria y conectividad. Incluso optimizan la calidad de fotos y videos en tiempo real, haciendo que la experiencia sea mucho más intuitiva. Este tipo de tecnología, que hace pocos años parecía futurista, hoy es parte del estándar de la gama alta.
Las cámaras son, sin duda, un terreno donde las marcas buscan diferenciarse. En 2025, los modelos más avanzados ofrecen zoom óptico de hasta 10x, sensores periscópicos y algoritmos de fusión de imágenes que generan resultados comparables a los de cámaras profesionales. Para quienes trabajan en fotografía móvil o redes sociales, este apartado convierte al celular en una herramienta de producción completa.
Finalmente, el diseño en la gama alta apunta a la exclusividad y la sofisticación. Teléfonos con marcos de titanio, resistencia al agua con certificación IP68 y acabados cerámicos se han convertido en símbolos de estatus. Aun cuando no todos los usuarios buscan tanta sofisticación, estos modelos siguen siendo referentes que marcan el camino del mercado y definen hacia dónde se moverán las gamas inferiores en los próximos años.
