Por: Federico dos Reis, CEO de INFORM para Latinoamérica.
Lima, 05 de Agosto del 2025.- Por primera vez en su historia, Perú ha superado el umbral de un Pago Digital diario por adulto. En 2024 se registraron 442 transacciones per cápita, y con un ecosistema que crece a un ritmo anual del 74%, según el Banco Central de Reserva del Perú, el país se ha montado con fuerza en la ola de los pagos inmediatos. Este avance ha sido tan contundente que hoy ya se puede pensar en Perú como un referente en transformación financiera dentro de América Latina. Sin embargo, con cada paso adelante también se amplifican los riesgos asociados al fraude digital.
La implementación de la interoperabilidad a inicios de 2023 -y que hoy integra a 29 entidades desde grandes bancos hasta cajas, financieras y emisores de dinero electrónico- ha impulsado una verdadera explosión en la cantidad de operaciones. Las billeteras digitales como Yape, Plin y nuevas alternativas como Luqea, junto con el uso masivo de códigos QR, han cambiado la forma en que millones de peruanos pagan, transfieren fondos y se conectan con el sistema financiero. Más inclusión, más velocidad. Pero también, nuevas y complejas vulnerabilidades.
El gran desafío ahora para los reguladores y entidades financieras no es únicamente expandir el acceso, sino garantizar que ese acceso sea seguro. La tarea es equilibrar la innovación con mecanismos de control. Los reguladores deben establecer marcos flexibles pero sólidos, y los bancos -acostumbrados a operar en estructuras más cerradas- están llamados a adaptarse a un ecosistema más abierto, dinámico y, por lo tanto, más expuesto. La colaboración entre ambos será clave para establecer estándares de protección capaces de operar a la velocidad del riesgo.
En ese contexto, el gremio Perú Payments lanzó un programa de certificación para fintechs de pagos orientado a fortalecer las buenas prácticas y la gestión de riesgos en un entorno cada vez más exigente. Además, este año organiza el “Foro Internacional de Innovación en Pagos”, con la participación de líderes regionales del sector público y privado. La iniciativa busca posicionar al país sudamericano como actor clave en la evolución de los pagos digitales en Latinoamérica, destacando su interoperabilidad avanzada, un ecosistema activo y la creciente coordinación público-privada. “El Perú tiene condiciones para empezar a contar una historia de éxito en pagos digitales”, afirmó Allyson Nash, directora ejecutiva del gremio, al destacar los avances del país y su potencial regional.
Es así como en un entorno que funciona 24/7, donde los pagos no se detienen ni de noche ni en feriados, la detección de fraudes debe ser inmediata, para así poder detener el fraude antes de que ocurra. No obstante, Perú aún enfrenta brechas estructurales: baja educación financiera y digital, débil protección de la identidad y una fragmentación del sistema que, si bien ha mejorado, sigue siendo una amenaza y una vulnerabilidad al sistema. A esto se suma la irrupción de nuevos actores como fintechs y empresas de telecomunicaciones, que desarrollan billeteras propias y las cuales agregan complejidad al panorama y al control de riesgos.
¿Qué enseñan los mercados más maduros? Que la clave está en anticiparse. Es fundamental detectar comportamientos sospechosos antes de que se conviertan en pérdidas. Ya no basta con autenticar al usuario o verificar el dispositivo. Hoy se requiere analizar millones de microcomportamientos en fracciones de segundo. Cada pago con QR, cada compra en línea o cada nueva cuenta abierta desde un teléfono puede ser una potencial vía de ataque.
La buena noticia es que hoy contamos con tecnologías capaces de enfrentar este nuevo escenario. Es posible analizar miles de transacciones por segundo, aplicar reglas dinámicas y detectar anomalías en tiempo real. Estas soluciones se sustentan en un enfoque de inteligencia artificial híbrida, que combina la solidez de modelos estadísticos con la adaptabilidad del aprendizaje automático. ¿El resultado? La capacidad de identificar no solo fraudes conocidos, sino también amenazas emergentes que aún no siguen patrones definidos y que suelen pasar inadvertidas hasta que causan daño. Los sistemas que aprenden, se ajustan y responden con precisión -sin fricción para el usuario- están marcando el nuevo estándar en seguridad digital.
Perú ha demostrado que puede innovar, escalar e incluir. El siguiente paso es blindar ese crecimiento. Porque el éxito de los pagos inmediatos no se medirá únicamente por el número de transacciones, sino por la confianza que logren generar. Y será esa confianza la que defina el verdadero liderazgo digital del país.