Lima, 19 de Mayo del 2025.- En épocas en las que la salud mental ocupa un lugar central en nuestras prioridades, se ha incrementado el interés por descubrir rutinas diarias que contribuyan a mantener el balance entre mente y cuerpo. Aparte de la terapia o actividades físicas, una tarea tan sencilla como tocar el piano nace como una alternativa potente para relajarse, reconectarse con uno mismo y eliminar tensiones.
La música no solo estimula la creatividad: también activa áreas cerebrales relacionadas con la concentración, la memoria y la regulación emocional. Reduciendo además los niveles de cortisol, la hormona del estrés.
Desde la psicología clínica, esta relación entre música y salud ha sido explorada con mayor profundidad. La psicóloga Yenny Flores, magíster en Psicología Clínica y de la Salud (@psicologa_yennyflores), explica que la práctica del piano puede convertirse en un verdadero ejercicio de autocuidado. “Tocar piano implica concentración, coordinación y control respiratorio. Es una actividad que nos obliga a estar presentes, a pausar y a reconectar”, comenta.
En un reciente contenido desarrollado junto a Casio Instrumentos, Flores propone utilizar el piano como herramienta de autorregulación emocional. Recomendando ejercicios breves como improvisar melodías suaves o practicar escalas en silencio consciente. Hábitos que funcionan como microespacios de pausa durante la rutina diaria.
Para quienes desean iniciar este tipo de práctica en casa, modelos como el Privia de Casio ofrecen ventajas importantes: un piano de acción martillo que emula la sensación de un piano acústico, respuesta dinámica al tacto, sonido envolvente y un diseño compacto, ideal para espacios personales. Además, es compatible con la app Casio Music Space, que permite aprender y explorar de forma intuitiva, incluso si se parte desde cero.
“El bienestar emocional no siempre necesita grandes cambios”, añade Flores. “A veces, una rutina de diez minutos tocando puede marcar la diferencia entre un día caótico y uno en calma”.