Canberra, set. 18 . Apenas juró en el cargo, el nuevo primer ministro de Australia, Tony Abbott anunció una serie de propuestas para endurecer las políticas de inmigración y eliminar un impuesto ecológico, informó la cadena Deutsche Welle.
Entre las medidas de sanción, adelantó la destitución de tres funcionarios de alto rango vinculados a las políticas anteriores contra el cambio climático, y normas más duras para los solicitantes de asilo en el país.
Durante una conferencia de prensa ofrecida tras jurar en el cargo, indicó que el gobierno dijo que ordenará al «banco verde» Clean Energy Finance Corporation el cese de los préstamos de dinero público a empresas de energías renovables.
El ministro de Medio Ambiente, Greg Hunt, dijo que la corporación será cerrada y también se suspenderán otros subsidios a la energía solar. En su lugar, el gobierno de Abbott planea formar un «ejército verde» para plantar millones de árboles.
Abbott también anunció una política más dura para frenar que solicitantes de asilo lleguen a sus costas desde Indonesia.
En una rueda de prensa antes de asumir el cargo, dijo que a quienes llegan en barcos de forma ilegal al país se les negará de forma permanente la residencia en Australia y solo recibirán visas de protección temporal, que permiten que los refugiados sean enviados de vuelta a casa si las condiciones mejoran en sus países.
Precisamente su primera visita al exterior será a Yakarta el 30 de setiembre, para reunirse con el presidente indonesio, Susilo Bambang Yudhoyono.
Abbott también fue criticado dentro de su partido por elegir a una sola mujer para su gabinete, la ministra de Exteriores Julie Bishop.
La saliente senadora conservadora Susan Boyce incluso comentó que era «vergonzoso a nivel internacional», mientras que el líder laborista Chris Bowen refirió que Afganistán tiene más mujeres en el gobierno que Australia.
La coalición conservadora de Abbott ganó las elecciones del 7 de setiembre con una mayoría sólida en la cámara baja, pero el nuevo primer ministro deberá negociar con una serie de partidos pequeños en el Senado para que las leyes logren aprobación parlamentaria.