En los 90 y principios de los 2000, los organismos multilaterales sugerían a los gobiernos latinoamericanos privatizar los bancos públicos. Ya no es así. El BID difundió un trabajo que destaca la solidez de las entidades financieras públicas de la región y su potencial aporte para el cambio climático y el desarrollo productivo. El documento del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) se enfoca en los llamados bancos públicos de desarrollo. Por ejemplo, en Brasil, el Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES), modelo para la región, pero también los bancos do Brasil, do Nordeste do Brasil y da Amazonia y la Caixa Económica Federal. Los bancos públicos de desarrollo representan el 10% de las colocaciones financieras de América Latina y el Caribe, al superar los 70.000 millones de dólares al año.