Pyongyang, may. 24 . Corea del Norte se encuentra dispuesta al diálogo con las «partes pertinentes» en el marco de la disputa por su programa atómico, informaron fuentes chinas, reproducidas por la cadena alemana Deutsche Welle.
De momento se desconoce hasta dónde llega la disposición a dialogar. Durante conversaciones en Pekín, el enviado norcoreano Choe Ryong-hae aseguró que su país está dispuesto a aceptar el consejo de China y llevar adelante conversaciones.
No obstante, ese compromiso parece improbable dado que Corea del Norte ha dicho reiteradas veces que no abandonará sus armas nucleares mientras Estados Unidos insista en que Pyongyang debe tomar medidas importantes de desnuclearización antes del diálogo.
La visita a Pekín de Choe Ryong-hae, un alto funcionario militar norcoreano, es el contacto de más alto nivel entre Corea del Norte y China en alrededor de seis meses.
Los lazos entre ambos países supuestamente aliados se dañaron tras la tercera prueba nuclear de Corea del Norte en febrero pese a la desaprobación china, y por la decisión de Pekín de apoyar las sanciones de la ONU a Pyongyang en respuesta.
El director de la oficina política del Ejército norcoreano y hombre de confianza del líder norcoreano Kim Jong-un se reunió la víspera con el miembro del Comité Permanente del Politburó Liu Yunshan, el quinto líder más alto del Partido Comunista chino.
De esta manera, China y Corea del Norte volvieron a mantener conversaciones de alto nivel por primera vez en largo tiempo. Choe estuvo acompañado por una delegación de alto nivel, en un viaje que parecía ser una apuesta norcoreana para enmendar las dañadas relaciones con su socio económico y diplomático más importante.
Pekín también estaba alarmado por las amenazas de Corea del Norte de lanzar una guerra nuclear contra Corea del Sur y Estados Unidos como represalia por las sanciones, temiendo que cualquier conflicto inevitablemente tuviera consecuencias desastrosas sobre China.
Pero, hasta ahora, no ha habido una oferta concreta de parte de Choe en cuanto a retomar las conversaciones a seis bandas, tal como aspira Pekín.
En las tratativas para un fin del programa atómico, congeladas desde 2009, participaron Corea del Norte y del Sur, Estados Unidos, Japón y Rusia, bajo mediación de China.