Barbara Lafleur entró a dos supermercados en Estados Unidos ante la mirada escandalizada de empleados y clientes, manifestando su derecho a no usar ropa.

La mujer alegó que está ejerciendo su derecho a estar «totalmente liberada». Sin embargo, afrontará cargos por lascivia pública, informó el diario Times Union.
Luego de recorrer un poco las góndolas, paró a un par de empleados y les preguntó qué hora era. Ante el atónito silencio de ambos, los despidió con un amable «que tengan un buen día» y se fue del local. No compró nada.
Según la publicación, la joven fue sometida a un examen psicológico, que no encontró alguna alteración mental.