Las autoridades chinas prohibieron una feria de carne de perro tras una serie de quejas emitidas a través de internet por el modo en que los animales eran sacrificados, informaron medios estatales.

En la feria, que se venía celebrando desde hacía 600 años, los perros eran sacrificados y despellejados en las calles de Qianxi, una ciudad en la costa este de la provincia de Zhejiang, durante un festival que tiene lugar en octubre.
El festival tenía su origen en la celebración de una victoria militar durante la dinastía Ming, donde los perros eran sacrificados para asegurarse de que no ladraran y alertaran al enemigo.
Aunque la antigua feria fue sustituida por instalaciones modernas en los 80, la costumbre de comer perro se mantuvo como tradición.
Con el tiempo y debido a las numerosas intoxicaciones alimentarias que sufre China, los vendedores decidieron sacrificar a los perros en público para aliviar los temores de los compradores a que la carne no fuera fresca o estuviera contaminada.
Esta iniciativa provocó las críticas de miles de internautas, hasta el punto que el servicio de microblog de Sina.com, llamado Weibo, llevó a cabo una votación en la que el 91% de los 12.000 usuarios que participaron se opuso a la celebración de la festividad.