De acuerdo con Europa Press, un comité especial se ocupó de confeccionar una hoja de ruta que incluye la prohibición de este tipo de tecnologías en colegios y escuelas de Europa.

Según la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA), existe un riesgo para la salud por la exposición a campos electromagnéticos. El Consejo Europeo citó los estudios de esta agencia para justificar sus temores en un informe denominado Los peligros potenciales de los campos electromagnéticos y sus efectos en el entorno.
El informe también señaló los potenciales riesgos en la salud por los teléfonos inalámbricos y los monitores de bebés, los cuales dependen de tecnología similar y son ampliamente utilizados por los hogares británicos.
Los temores se han incrementado en torno a que la radiación electromagnética emitida por los dispositivos inalámbricos puede causar cáncer y afectar el cerebro en desarrollo.
«El Consejo Europeo no puede obligar a los Estados a acatar estas medidas, pero sus propuestas suelen ser bien recibidas y se suelen seguir sus consejos», remarca la publicación