Jeff Hall, líder de un grupo racista que perseguía inmigrantes en el sur de California, fue asesinado de un disparo por su hijo, mientras descansaba en su casa. Él mismo le había enseñado a usar un arma.

El asesinato se produjo a las 4:00 de la madrugada del 1 de mayo pasado, pero hasta el momento no se esclarecen las causas que motivaron al menor a matar a su padre.
Sin embargo todo apunta a que el niño, que permanece detenido, le disparó intencionadamente. Así, parece ser que el chico, que ha pedido ver a su abuela y a su madrastra, será acusado de homicidio intencionado en la audiencia que tendrá lugar el próximo 18 de mayo.
Hall era una figura que había cobrado fuerza en la agrupación neonazi, durante los últimos meses. Él no temía manifestar en público su repulsión por todo aquel individuo que no fuera de raza blanca y, más aún, por los inmigrantes en los EE.UU.
Se sabe que, incluso, encabezaba operativos de patrullaje en la frontera para impedir la entrada de extranjeros, y solía decir que buscaba «una sociedad blanca.