
El descubrimiento sorprendió a los expertos, ya que no se había visto con anterioridad a una población de tigres viviendo a 4.000 metros de altura.
Su presencia en las montañas de Bután fue confirmada por un equipo de camarógrafos de la BBC, que grabaron imágenes de los felinos.
El hallazgo trae un cierta esperanza para la conservación de esta especie en extinción.
Entre las imágenes grabadas, se pudieron ver además zorros rojos, gatos selváticos, monos, leopardos, osos negros del Himalaya, ciervos almizcleros e, incluso, un panda rojo.
Ésto convierte a la región es el único lugar del planeta en el que conviven tigres, leopardos y leopardos de la nieve en un mismo valle.
Una de las imágenes más extraordinarias es la de dos tigres salvajes, un macho y una hembra. Son las primeras imágenes que se obtienen de tigres en las remotas montañas de Bután, y la primera evidencia contundente de que los tigres son capaces de vivir a semejante altura.